Una receta también puede esta asociada con la meditación

¿Te has imaginado tomar un saludable jugo de germinados con zanahoria antes de meditar?. Posiblemente no. Comencemos por definir la palabra meditación, pues esta proviene del latín meditatĭo lo que indicaba determinado tipo de ejercicio intelectual. 

La meditación es esa manera de mantenerse relajado pero alerta al mismo tiempo, en medio de un tranquilo y reposado estado mental; donde el cuerpo se mantiene relajado mientras la mente se concentra. Se trata de conseguir un estado mental que esté despejado, donde se logre aclarar la mente y al mismo tiempo podamos mantenernos alerta. 

Existen distintos tipos de meditación, pero estas suelen ser semejantes una de otra, aunque dependen en gran medida de la relajación y de la respiración. Solo bastan algunos minutos para una meditación profunda, con la que se olviden los problemas y se limpia el interior de actitudes o emociones que resultan negativas. 

Gracias a ese sencillo cambio de actitud es posible transformar la visión de la vida ya que un cuerpo que se encuentra estresado resulta más susceptible a padecer numerosas enfermedades pues el sistema inmunológico está debilitado, por lo que nuestros defensores están afectados.

La mejor manera de meditar 

Es manteniéndose alerta, relajado y concentrado en algo, lo que ayudará a mantenerse alerta aunque impidiendo pensamientos distractores. Para la mayoría, las instrucciones básicas de la meditación suelen ser similares: relajarse, elegir algo para concentrarse y explorar, quizás podría ser la letra O en todas sus formas y maneras; pero si la mente llega a distraerse, hay que traerla de nuevo a la concentración olvidándose de todo lo demás.

Alcanzar la concentración implica suprimir el funcionamiento ordinario que ejecuta la mente, para reducir la atención hasta un punto donde se inducen estados de observación sobre dicho punto que se caracterizan por tranquilidad y los buenos momentos. 

Existen numerosas y distintas meditaciones, pero en el caso de las orientaciones casi todas ellas son similares: relajarse, concentrarse en un objeto o actividad y dejar de lado todo lo que nos rodea, aunque la diferencia principal entre las diferentes meditaciones son el objeto sobre el que una persona decide concentrarse.

Una receta para luego meditar 

Si no se acompaña de un estilo de vida saludable, la meditación no será totalmente efectiva. Para ello, podemos encontrar combinaciones de alimentos que son sanos para el organismo, por lo que antes de comenzar a meditar es recomendable evitar la sensación de hambre ingiriendo antes una alimentación ligera para evitar una digestión pesada o un estómago vacío lo que es capaz de afectar o distraer nuestros ejercicios de concentración mental.

Jugo de germinados con zanahoria

Ingredientes:

  • 3 tazas de cualquier germinado hecho en casa (frijoles, guisantes, etc.)
  • 2 tazas de jugo de zanahoria
  • 1 cucharadita de jugo de limón
  • 100 gramos de fruta bomba

Preparación:

Se colocan los ingredientes en la batidora y se baten hasta lograr una mezcla homogénea, de preferencia se hace por partes.

Infusión antes de meditar

Ingredientes:

  • 2 tazas de agua
  • 1 rama de canela
  • 1 pieza de clavo
  • 2 sobres de té negro

Preparación:

Se hierve por dos minutos el agua con la canela y el clavo. Seguidamente se apagar el fuego para agregar los sobres de té y dejar reposar en el agua por cinco minutos. Se sirve caliente.