Cómo reducir el consumo de electricidad y gas en la cocina

El uso de las placas de inducción y las vitrocerámicas, se ha impuesto sobre la cocina clásica a gas. Ahora se considera la estética y la seguridad antes de emplear el fuego, características que destacan para hacer el cambio hacia las soluciones eléctricas que hoy disponemos. Muchas personas están interesadas en hacer dicho cambio, aunque no saben en qué consiste, por eso a continuación te mencionamos todo lo necesario para que cambies a gasnatural electricidad y sigas manteniendo tu estilo de vida.

El primer aspecto a estudiar es la inversión inicial en el electrodoméstico. Quienes piensan en renovar y cambiar totalmente su cocina, piensan en cambiar los fogones de gas por una cocina eléctrica. Este cambio significa dejar de pagar el gas natural o bombona para sumar un nuevo electrodoméstico a la factura de luz.

Está primera inversión se debe estudiar para garantizar que estamos tomando la decisión correcta. En el mercado actual podemos encontrar encimeras de gas accesibles, mientras que las encimeras eléctricas cambian de precio dependiendo si son de inducción o vitrocerámica. La instalación de cocinas de inducción ha crecido considerablemente aún con la inversión que significa.

Una de las razones principales de este cambio se debe a sus virtudes, ya que es más rápido a la hora de calentar las comidas sin emanar calor residual. Gracias a esto, se requiere menos energía eléctrica y menos tiempo de dedicación a la cocina, además nos ofrece cierta seguridad en momentos de descuido. También son más fáciles de limpiar ya que su mantenimiento más sencillo en comparación con las cocinas de gas.

Las cocinas de gas son un poco más inseguras por el factor fuego en la cocina, además que requiere de revisiones periódicas para evitar posibles fugas, aunque es la opción que tiene menos consumo eléctrico, ya que calienta más rápido que las cocinas de vitroceramica. Las cocinas de inducción son la opción más cara, aunque ofrece mejores condiciones en su uso diario.

Para septiembre de 2016, el consumo de la luz se situaba en 0,141033 euros/kWh para una tarifa regulada PVPC, mientras que el gas natural estaba situado a 0,047624 euros/kWh, por lo que se puede ver una diferencia considerable, aunque esto depende de las necesidades de cada hogar. Ambas tarifas exigen un fijo, en el caso de la luz es la potencia y en el caso del gas es el término fijo.

El butano es comercializado por 11,27 euros, lo que traducido a kWh, serian 0,070880 euros/kWh, aunque en este caso no se necesitan sumar otros gastos fijos, posicionándose de esta forma, como la opción más accesible actualmente. Todas las opciones disponibles y presentadas no pueden asumir cuál es la mejor, ya que todo dependerá del tipo de consumidor. Para determinar qué modelo significa mayor o menor opción, se deben considerar los aspectos anteriormente mencionados como el coste de las tarifas, el mantenimiento y el tiempo de cocción que se tendrá con los diferentes modelos.

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