¿Por qué nos relaja cocinar?

Muchos de nosotros aunque sea una vez en la vida hemos escuchado la célebre frase: “es que cocinar me pone de buen humor” o quizás no la hemos escuchado por el contrario la hemos vivido, hemos sentido ese, estaba muy molesto pero cocine y ahora estoy mejor. La verdad es que llevamos tiempo, haciendo una terapia culinaria sin saberlo, siendo parte de la llamada “burbuja gastronómica”, afirma Enric Corbera. La cocina actualmente está muy de moda y esto no parece tener un fin próximo. La cocina tiene varios ítems que la hacen una actividad maravilloso, primero es que es una mezcla entre cultura, sabor, olor, emoción y tranquilidad todo en una sola actividad, la cual podemos realizar todos los días sin problemas.

Muchas personas consideran a la cocina como una afición para ratos de ocio, pero esta tiene una función más importante por cumplir de lo que se cree, este mal llamado hobby nos motiva y entretiene, nos permite desconectarnos un rato y así pasar un rato bastante ameno. Cocinar es muy relajante, muy terapéutico, e incluso en algunos casos puede ser profundamente gratificante.

La cocina como vía de escape

La cocina nos permite hacer un paréntesis en la rutina diaria, para dedicarnos un momento a nosotros mismos, una actividad que se realiza lejos del estrés, todos necesitamos un respiro de vez en cuando. Si llegas cansado de trabajar quizás no quieras hacer una receta muy complicada, pero con un pequeño tiempo que dediques puedes hacer algo rico que te haga sentir  bien y que el día de estrés valió la pena.

Recobrando el control

Cuando entras a la cocina y te pones tu mandil o delantal y procedes a encender el fogón comienzas a tener el control de algo, puede que el resto de tu día haya sido un desastre pero al menos por un momento puedes cocinar y tener el control de la situación, debes elegir una receta si lo deseas, o cocinar estilo libre, preparas tus ingredientes y cocinas algo delicioso teniendo tú el control de todo, si demasiado estrés, sin demasiado problema, lo que es un alivio para muchas personas después de tener un día absolutamente molesto.

La emoción de probar algo nuevo

El olor y el sabor también juegan un papel importante en esta interesante terapia, la relajación que nos produce el probar cosas nuevas es muy alta, lo interesante es que el mundo culinario es bastante amplio y vasto, muchas son las recetas, técnicas e ingredientes que tenemos por descubrir. Actualmente gracias a herramientas como el internet, podemos cocinar sin caer en una extenuante rutina, lo que nos pone alerta y felices.

El poder de la memoria olfativa

No es un secreto para nadie que hay muchísimos sabores que funcionan como transporte entre el pasado y el presente, el olor a la comida de la abuela, a la de mamá, el olor de la comida favorita de papá, de un asado, en fin sirven como una máquina del tiempo, para conectarnos con recuerdos en su mayoría positivos. Antes de probar una comida, antes de llevárnosla a la boca, su aroma despierta nuestros jugos gástricos y de forma activa nuestra memoria, dándonos una maravillosa experiencia completa.

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