Eres un mago en la cocina y deseas escribir tus recetas

De seguro tus familiares y amigos viven impulsandote a inmortalizar tus deliciosas recetas escribiendolas, pero no tienes idea de cómo se hace. Bueno, lo primero que debemos considerar es saber en qué consiste una receta de cocina.

Esta no es más que un conjunto de instrucciones donde es posible describir de manera ordenada algún procedimiento culinario. La misma se encuentra formada por el nombre del plato, sus ingredientes y las cantidades que son necesarias, también se incluyen las posibles alternativas, la cantidad de raciones, los utensilios que son necesarios y el tiempo de elaboración, además de los pasos detallados para la preparación y una posible descripción de cómo debe presentarse al final.

Así mismo, en ella puede aparecer cierta información extra como por ejemplo, alguna valoración de la dificultad que presenta la elaboración del plato, información de carácter nutricional o su origen e historia del plato.

Evolución histórica de una receta

Cuando se piensa en una receta, resulta algo inevitable que asociemos el término “cocina” con “gastronomía”. Pero en el caso de esta última, podríamos definirla como el “conocimiento de todo lo que está relacionado con la cocina, la elaboración y la composición de los platos, el arte de degustar y apreciar las comidas y las bebidas”.

La gastronomía, a grandes rasgos, se trata de una ciencia cuyo origen se mantiene incierto, pues desde siempre, y en las culturas que se conocen como las más antiguas como la romana o en la Edad Media ya era posible encontrar la presencia de la gastronomía, entendida como la ciencia de los alimentos.

De este modo, podemos comprender que la receta siempre se ha mantenido en compañía de la gastronomía, pues se trata en esencia de ese conjunto de instrucciones con las que se hace posible la elaboración de cualquier plato o comida.

De este modo, se puede decir que la receta ha vivido su evolución en simultáneo con la evolución de los medios de comunicación que han existido en la historia, y van desde los recetarios más básicos, hasta los reconocidos manuales funcionales que se conocen en la actualidad.

En todo caso, no fue sino hasta principios del siglo XX cuando apareció la receta tal y como ahora la entendemos, es decir, un conjunto de ingredientes, donde se separan los procesos de producción.

Durante este mismo siglo, comenzó una evolución hacia una producción más específica ya que hicieron su aparición los programas cocina en la televisión y las revistas, tanto especializadas como generales en donde eran incluidas las recetas. En el transcurso de ese siglo, el género de la receta tomó gran consolidación, sin que se llegara a perder el referente de los libros de cocina.

Pero la llegada del Internet y las redes sociales fueron las que realizaron otro gran cambio, pues ahora es vista la cocina como método social dentro de un mundo casi en su totalidad tecnológico, pero no por ello, los libros de cocina han dejado de ser más funcionales, y la razón es porque intentan ir adaptándose a las situaciones concretas a fin de cubrir incluso, todas aquellas necesidades más específicas.